Sunday, January 29, 2006

Odio los domingos en cualquier parte del mundo, excepto, claro está, en esos lugares donde pierdes la noción del tiempo. Hace frío, mucho, de hecho. Abro la ventana para que el aire gélido desintegre el ambiente espeso de mi habitación. Oigo los pájaros que cantan (dios, que cursi!), y los días empiezan a alargarse, señales de que la primavera llegará, espero, llevándose los todavía insistentes recuerdos y mi terrible patetismo de los domingos.
P.

Tuesday, January 24, 2006

Verano azul


El último verano estuve en el pueblo. Fui al cine para no morir de desidia en mi habitación prestada. Al salir de allí el mar me golpeó con todas sus fuerzas, su olor me trajo también su luz, su color, la sensación de la sal secándose en la piel. El sabor de los melocotones en la playa, que no es igual que en casa. Los bocadillos de ensaladilla. El olor de la crema protectora.El tacto de la arena que escarbo inconscientemente mientras estoy tumbada bajo el sol hasta llegar a la capa que está más fresca y húmeda. La hora y media de espera para evitar los cortes de digestión de mi infancia (uno de los grandes logros de llegar a la edad adulta, ha sido decidir que ya es hora de volver al agua). El sonido de las olas, su ir y venir, su ir y venir, su ir y venir, meciéndote en sus brazos y atrapándote en el sueño. El verano. Las vacaciones de hace años y las de no hace tanto. Esa sensación de ligereza, de risa, de felicidad.

Cuando miré al frente descubrí la pared de ladrillos rojos que caracterizan a las ciudades hanseáticas. Sacudiéndome la arena de los recuerdos me dirigí a la parada de taxis para volver a mi habitación prestada y soñar con veranos azules.

Thursday, January 19, 2006

El derecho de los condenados

El desgarro interior ha dado paso a la rabia. Menudo topicazo, pero así es.

Rabia por sentirme como siempre burlada, y no voy a decir que la vida se ríe de mi, es tan fácil culpar a la vida cuando la vida tiene un nombre y un rostro y una dirección, y duerme plácidamente en su cama (seguramente abrazado a otra), mientras yo no consigo pegar ojo desde hace tres días, y siento que mi cuerpo empieza a resentirse. No creo, o no me gustaría creer en una conjura universal contra mi, común mortal, cuyo único error ha sido intentar evitar una caída inevitable. Rabia por no haber reaccionado antes, por no ver llegar un desastre profetizado casi desde el mismo instante en que nuestros labios se rozaron por primera vez. Y yo creí en ti, como siempre, ilusa de mierda, a la que acusas de fría y poco emocional, ¡y hasta yo me lo creo! (ilusa de mierda otra vez, ya me gustaría a mí poseer una mente fría y calculadora, en lugar de seguir creyendo en la bondad innata del ser humano). ¿Cómo te atreves a decir eso en esas circunstancias? ¿O es que todavía no sabes que estoy hecha de tierra? ¿No sabes todavía que me muevo por impulsos? ¡Si es que soy como un animal! Si me demuestras cariño y seguridad, jamás morderé tu mano. En cambio tú me has arrancado el corazón y te lo has comido con patatas. Mi pobre corazón tantas veces remendado, no merece ser devorado por ti, bestia inmunda, zafia escoria con pretensiones de gran humanista y gran enamorado, maldito y hábil tergiversador.

La rabia es mía, ¿me oyes? La rabia, y las lágrimas, y el insomnio este que me está volviendo loca. Así que ni se te ocurra negarme lo que me pertenece por derecho, porque sí. Y es que si me condenas a vivir sin ti, al menos déjame con la rabia, con las lágrimas, con el dolor, para que no se me olvide que sigo existiendo.

Sunday, January 15, 2006

Pastillas para dormir

El insomnio se ha convertido en el rey y señor de mis noches y la preocupación principal de mis días. No hay nada peor ni más cruel que estar sentado en la cama escuchando el silencio, roto por el ligero tic tac del despertador. Mirar la terrible programación nocturna, plagada de reportajes anodinos, repetición de programas y la absurda y desquiciante teletienda (cuchillos capaces de cortar una piña en el aire y extraños cepillos triangulares capaces de llegar a todas las esquinas) no es de gran ayuda cuando intento borrar de mi obstinada mente las imágenes de los últimos meses con la vana pretensión de que ya nada significan. Hay que ser idiota. Tampoco cumplen su función los tres litros de valeriana que he ingerido a lo largo del día con la también vana esperanza de caer rendida en un sueño profundo.

Me ha dicho Castor que escribir lo que siento puede ser de gran ayuda para recuperar mi sueño perdido. Así que aquí estoy. Hace años que no escribo. Mis escritos se limitan cartas a amigas en la pubertad y algún que otro fragmento posterior que refleja la rabia o la euforia de esos años de cambio tan necesarios e inevitables que son la adolescencia, etapa recordada por muchos con una sonrisa en los labios, por mi como un calvario de indecisión, amargura y odio a mi madre. Así que voy a intentarlo. ¿Qué puedo perder?

Es extraño, solo llevo escritos estos dos parrafillos de nada y ya me he dado cuenta de que estoy más concentrada en que escribir que en esos recuerdos inútiles. ¿Y si funciona?

Domingo por la mañana

"Salir,
beber,
el rollo de siempre,
meterme mil rallas,
hablar con la gente,
llegar a la cama,
joder qué guarrada sin ti...
y al día siguiente..."

P.

Saturday, January 14, 2006

llamadas intempestivas

Y es que a estas horas de la mañana y en el estado que me encuentro...
Que mas se puede esperar de mi!!!!!
Doy gracias a Dios que no he ido en Taxi hasta la casa maldita como solia hacer!
Tal vez para ello me han ayudado las cicatrices en el frente y las pocas ganas de pasar frio!

Pero es que ahora mismo la hecho tanto de menos.......

Soy idiota, ella no me quiere ni nunca me quiso!!!

C.

y beber hasta la inconsciencia. Dios! Q!ue triste! Pero el alcohiol todo lo anestesia.

Siempre nos quedara la Mahou!
y nuestras paredes!
y nuestreos esperjos que reflejan las ojeras que reflejan los resultados de esa noche de mierda!
C & P en no pleno uso de sus facultades.

Thursday, January 12, 2006

Al igual que Pollux, soy un idiota. Me dí cuenta el otro día hablando con ella. Y puedo decir en voz alta que los dos somos unos idiotas. Por eso la idea de hacer un club, por eso nuestros encuentros para darnos cabezazos contra la pared parando solo para beber cervezas hasta la inconsciencia.
Y es que hay que ser idiota, idiota para seguir torturandose siempre con las mismas preguntas. Las mismas respuestas.
Somos auténticos mártires modernos. El cilicio lo llevamos ceñido al cerebro. Quiza deberiamos echar un instancia de beatificación al Vaticano, o es que acaso solo tienen derecho a la beatificación o la santidad aquellos que murieron despedazados, desmembrados, desangrados, descarnados, despellejados o decapitados?

El martes nos vemos delante de otra pared. Si quereis venir, estais invitados. Eso si, traed cerveza!

C & P