Tuesday, January 24, 2006

Verano azul


El último verano estuve en el pueblo. Fui al cine para no morir de desidia en mi habitación prestada. Al salir de allí el mar me golpeó con todas sus fuerzas, su olor me trajo también su luz, su color, la sensación de la sal secándose en la piel. El sabor de los melocotones en la playa, que no es igual que en casa. Los bocadillos de ensaladilla. El olor de la crema protectora.El tacto de la arena que escarbo inconscientemente mientras estoy tumbada bajo el sol hasta llegar a la capa que está más fresca y húmeda. La hora y media de espera para evitar los cortes de digestión de mi infancia (uno de los grandes logros de llegar a la edad adulta, ha sido decidir que ya es hora de volver al agua). El sonido de las olas, su ir y venir, su ir y venir, su ir y venir, meciéndote en sus brazos y atrapándote en el sueño. El verano. Las vacaciones de hace años y las de no hace tanto. Esa sensación de ligereza, de risa, de felicidad.

Cuando miré al frente descubrí la pared de ladrillos rojos que caracterizan a las ciudades hanseáticas. Sacudiéndome la arena de los recuerdos me dirigí a la parada de taxis para volver a mi habitación prestada y soñar con veranos azules.

2 Comments:

Blogger Slv Vr said...

hace tiempo que no te asomas por la cocina...

se te hecha de menos, espero que estes bien.

un beso desde el frio

11:29 AM  
Blogger Castor & Pollux said...

Prometo ser más aplicada a partir de ahora.
besos,
P.

6:56 PM  

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